Las planas de la letra A

Learn to flyAunque muchos no me creen, en alguna época de mi vida, era un niño bonito y obediente. Me gustaba ir a la escuela, me portaba bien, hacía lo que cualquier niño correcto hace: patear a cuanta niña se atreviera a pellizcarme mis enooooorme cachetes rosados.

Desde los cuatro años y meses ya sabía leer, no porque fuera un prodigio, era más bien que me tuve aprendizaje temprano, escuchando a mi madre enseñandole a leer a mi hermano, que no es por hacerle menos, pero tardó un rato haciéndolo, período que para mí era una eternidad, pues en vez de jugar, pasaba mucho tiempo viendo y oyendo las lecciones.

La progenitora desconocía mi potencial, pues era no más que un enorme bodoque que en casa se la pasaba sentado, chupándome el dedo y aburridiéndome como una ostra a la interperie; a duras penas hablaba, de no ser porque aunque era totalmente pasivo si interactuaba, hubieran pensado que era autista. No me movía más que lo necesario: pedir alimento, tragar, cagar, mear y golpear a mi nana en la cabeza con la mamila llena (que en aquel entonces eran sólo de vidrio).

Mis primeras palabras estructuradas, a decir de la mamá Palma fueron las siguientes:

Ese oso si se asea

Lo anterior, mientras (h)ojeaba el libro de mi hermano. Mi mamá, quién, a pesar de ser maestra normalista y acostumbrada al trato con niños (suyos, y ajenos), no daba crédito a que yo estuviera leyendo, más bien pensaba que era como un periquito que repetía lo que había oido tantas veces, me hizo leer cuanto quiso del dichoso libro, saltándose páginas, y ocultando los dibujitos (que tenía muchos!). Vaya!, el nene sabe leer!

schoolchildren in sanorgaon, by phitar

Sumado a otro evento (que contaré en otra ocasión), y pasado algún tiempo (que no era precisamente el “normal” de inscripción), hicieron que abandonara el kinder, y si, ahí me tienen en “prepri”, que según mi visión, esta escuela era más fea que la anterior, había demasiada gente (los niños de primaria); me quitaron mis pasatiempos favoritos: aventarle la sopa al niño de al lado, rayar cosas a diestra y siniestra, voltearme mi dedantal corriendo y jugando a ser super-héroe (o algo parecido), para pasar a cosas más aburridas, entre ellas: leer garabatos en hojas, y lo peor de todo: escribir!

Cierto día, la maestra (en el siglo XX no les llamabamos “miss”, o les hablabamos por su nombre) dejó una de las clásicas tareas: hacer “planas” con la letra A; a pesar de estar hastiado, me dispuse a hacerla, a continuación una dramatización:

Letra A

Obviamente, esto ya es digital (hecho con Open Office + Gimp, viva el open source!!), y seguramente lo había hecho más bonito, según tardé como 1 hora haciéndolo, pero al final lo terminé y me puse a jugar con algo (seguramente mi elefante de plástico). Después de eso, mi mamá fué a revisar la tarea, dice que primero se rió y me llamó:

Jefa - Gordito!, ven, por favor!
Bodoque - Mande!?
Jefa - Qué te dijo la maestra que hicieras?
Bodoque - Pues planas de la letra A, puej
Jefa - Si mi amor, pero debes de rellenar los cuadritos con la letra…
Bodoque - Pero toy jugando!
Jefa - Si gordito, pero debes de terminar la tarea, y si no lo haces la maestra ya no te va a querer
Bodoque - Frrujjshhaagggttt… Grrppakttppttffffff (sonidos gluturales de “ahhh como chingan!!”)

Le arrebaté el cuaderno a mi madre, y me fuí a mi mesita de trabajo (siempre tuve un escritorio!!), a hacer lo que me decían, la ñora no acostumbraba presionarme, y mientras me veía ocupado, confiaba en que hacía lo que me había pedido. Pasadas unas cuantas horas, y siendo ya tarde, me encontró dormido, sobre mi cuaderno. Me llevó a mi cama, a descansar. Una vez más revisó el arrugado y (ahora) babeado cuaderno, encontrando algo parecido a esto:

Letra A v. 2.0

Joooo!, había llenado mis primeras letras “A” con minúsculas letritas a, amontonadas, pequeñas, grandes, volteadas, en diagonal, sin orden alguno, cientos de ellas!.

Había logrado mi primer acto de rebeldía, la persona que más quería y admiraba no había apreciado que me tomó siglos hacer mis cinco letras A redonditas, pachoncitas y con el palito derechito. Por lo tanto, seguramente querían más de, pero mal hecho! entonces ahí lo tenían.

A la mañana siguiente, mi mamá habló con la maestra (que era su amiga y antigua compañera de escuela):

Mana!!… no regañes a mi gordo, mira que se tardó horas haciendo tu tarea, en la siguiente yo me ocupo de que haga las planas como debe ser…

Acto seguido, mostró mi obra, con lo que mi maestra rió a carcajadas e hizo un gesto cómplice. Por eso y muchas cosas más me retuvieron en pre-primaria hasta que me alcanzaron mis compañeritos de kinder, y no fuí de esos niños adelantados

Caray!, a veces era tan difícil ser niño!

P.S. He aquí también el motivo del cual no fuí un artista: nunca cursé Plastilina II!!

Photo Credits:
Learn to fly, by 3blindmice (CC by-nc-nd).
schoolchildren in sanorgaon, by phitar (CC by-nc-nd).
Letra A & Letra A v. 2.0 by Esparta (CC by).

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6 Responses to “Las planas de la letra A”

  1. 1
    lilith Says:

    Es una suerte que ya no patees a las niñas que te pellizcan los cachetes.

    Yo sí fui niña adelantada. Hasta que terminé la Universidad y me dio hueva titularme. buuu.

    Al rato veo las imágenes, ya sabes que en este cuchitril nomás puedo ver los textos (los veo, no los leo, ja!)

  2. 2
    Li Says:

    jajaja, bueno, obedeciste de cierto modo. que divertida historia bodoque!

  3. 3
    Esparta Palma Says:

    Lilith, quién dijo que YA NO pateo a las niñas que me pellizcan los cachetes?

    Li, es lo que digo, yo obedecía, siempre a mi manera, pero lo hacía ;-)

    Gracias por sus comentarios!

  4. 4
    Caso Patologico Says:

    “Aunque muchos no me creen, en alguna época de mi vida, era un niño bonito y obediente. ”

    Sospecho que en esa oración hay al menos una mentira :D

    Saludos!
    Mario

  5. 5
    Alejandro Says:

    Bonita anécdota; yo también fui un niño gordito y chistocito. Me parece buena broma eso de “(h)ojeaba” y que hagas notar la estupidez de llamar a una profesora con el barbarismo “miss” (el llamar a la gente por su nombre todavía lo tolero), pero te quiero hacer notar una errata, si se supone es tu anécdota, no podrías ahora escribir en esta bitácora electrónica, ya que la invención del internet no se dió sino hasta la segunda mitad del siglo XX, por consiguiente ya estarías muerto a menos que fueras como aquella reina anglosajona que vivió más de cien años; mejor me explico, ¿no? lo que pasa es que ese simple palito hizo que te atrazaras un siglo, porque ya estamos en el siglo XXI: “la maestra (en el siglo XIX no les llamabamos “miss”…”

    Otro buen tema sería tratar de explicar por qué la mayoría de la gente pronuncia “anécgota” y no “anécdota”; bueno, te mando saludos.

    P.D. No entiendo eso de P.S. a ver si me lo vas explicando.

  6. 6
    Esparta Palma Says:

    Caso Patológico: Podría ser, pero no, es todo cierto.

    Alejandro: Gracias por tu nota, ya he corregido, en realidad quería decir XX, no XIX. Lo de anécgota no lo sé, pero si lo he oido prenunciar mucho. Sobre P.S. en mi caso yo lo uso por el latín: post scríptum

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